Su funcionamiento es muy simple, basta con rodear con el fleje el bulto a flejar que puede ser de superficie plana o redonda, como por ejemplo bobinas. Se coloca el fleje en la máquina, se tensa hasta que la presión sea la deseada y se coloca la grapa para sujetar el fleje tensado y la máquina corta el fleje no utilizado para empezar una nueva operación.


